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LA VENTANA

Crédito:
18 de Marzo 2016
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Muy felices

Cecilia Durán Mena
E-mail: cduran@mirra.cc

Según reportan los resultados del último informe mundial sobre la felicidad en 2015 realizado por la Organización de Naciones Unidas, en México somos muy felices. Es curioso, pero de acuerdo a este estudio, existe algo denominado la “geografía de la felicidad” que es una clasificación de países en los que la medición de determinadas variables dan como resultado saber si sus habitantes están contentos o no.

Los resultados se explican por los cotejos y las diferencias en seis variables fundamentales: el producto interior bruto per cápita, la esperanza de una vida saludable, el respaldo social, la confianza, la libertad personal para tomar decisiones vitales y la generosidad. Las diferencias en el respaldo social, el nivel de ingresos y la esperanza de una vida saludable son los tres factores más importantes.

El ranking del 2015 da a Suiza el primer puesto, seguido de cerca por Islandia, Dinamarca y Noruega. Ahí sí que son muy felices, es decir, estos cuatro países tienen una puntuación media de entre 7.5 y 7.6. El resto de los diez primeros clasificados son, en este orden, Canadá, Finlandia, Países Bajos , Suecia, Nueva Zelanda y Australia, todos con una puntuación media por encima de 7.28. En el otro extremo están los que manejan niveles de felicidad muy bajos, se registran entre los diez últimos de la lista, todos con puntuaciones medias por debajo de 3.7 los países del África subsahariana. También luce triste Afghanistán y, por supuesto, no sorprende que entre los menos felices esté Siria.

México ocupa el lugar catorce, lo que significa que los mexicanos somos más felices que quienes viven en Alemania, lugar veintinueve, Francia, lugar veintiséis y Reino Unido, lugar veintiuno. Es curioso como aquí nos gana la risa a pesar de los niveles de inseguridad, de pobreza extrema y alimentaria, de desigualdad en la distribución de la riqueza y de los niveles crecientes de empleos y subempleos.

Así somos los mexicanos. Al son de: al mal tiempo buena cara dejamos que se nos salgan las carcajadas y nos dedicamos a vivir la vida felizmente sin ningún tipo de pudor. No es raro. El propio estudio concluye lo evidente: un dólar adicional hace más feliz a un pobre que a un rico. ¿Es ésta la razón de nuestra felicidad o tendrá que ver con otros factores?

Será el sereno o que en México sabemos aplicar la neurociencia de la felicidad. Afincados y afianzados en cuatro pilares encontramos pretextos para estar contentos: tenemos una emoción positiva sostenida; encontramos la forma para darnos una recuperación tras una emoción negativa; somos empatía, practicamos altruismo y conducta prosocial; y entendemos las bondades de la divagación de la mente, atención y «rigidez afectiva» o adherencia emocional.

En palabras sencillas, los mexicanos somos muy felices porque sabemos sacudirnos la tierra después de las caídas, sabemos tender la mano y ayudar al que está en situación de necesidad, si no tenemos bienes materiales, acompañamos y ofrecemos mucho de lo que nada cuesta; sabemos divertirnos y encontrar esparcimiento bajo cualquier circunstancia, la fiesta mexicana es importante; y desde luego, contamos con la familia como red de apoyo.

Hay quienes piensan que estos estudios son ociosos, que la felicidad depende de la circunstancia particular de cada quien y que hay suizos que mueren de tristeza y nigerianos que saltan de felicidad. Sí, eso es cierto. No obstante, a mí me parece importante que un estudio refleje una característica que le da identidad a los mexicanos. Es decir, me encanta confirmar que en México somos muy felices.

La autora es escritora, conferencista y capacitadora en temas de alta dirección.

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